Inicio Rodolfo Galeria Media Site
 
 

 

 
Mar
19
 
escrito por Mireia| en 2016|| Categoría: Entrevistas,Im√°genes,Photoshoots
 

Mucho ha llovido desde que Al salir de clase le pusiera en el candelero televisivo. Ahora Rodolfo Sancho (Madrid, 1975) es casi omnipresente. A punto de regresar a El Ministerio del Tiempo, los √ļltimos meses ha encadenado su trabajo en la serie Mar de pl√°stico, la pel√≠cula La corona partida (en la que retom√≥ el personaje de Fernando el Cat√≥lico que interpret√≥ en Isabel) y los nuevos cap√≠tulos de la ficci√≥n de TVE. En un descanso del rodaje de su √ļltimo episodio charla sobre su profesi√≥n, su vida y viajes en el tiempo.

Pregunta. ¬ŅC√≥mo recuerda sus primeros pasos como actor?
Respuesta. La gente sabe que con 21 a√Īos hice Al salir de clase, pero varios a√Īos antes ya iba con mi carpeta y mis fotos por las productoras, llamaba a las puertas, dec√≠a ‚Äúsoy actor, aqu√≠ tienen mis fotos‚ÄĚ. Los comienzos son as√≠, hay que luchar.

P. ¬ŅUsted tambi√©n, siendo hijo de Sancho Gracia?
R. Por supuesto. Mi padre era actor y productor espor√°dicamente. Un director al final va a mirar por su producto y si cree que el personaje lo tiene que hacer otro, pues nada. Esto es como en el deporte, si no corres no te van a poner en el equipo. Al final depende de uno mismo siempre.

P. ¬ŅAlguna vez ha pensado a qu√© se habr√≠a dedicado si no hubiera sido actor?
R. S√≠, claro, ha habido momentos complicados en los que no ten√≠a mucho trabajo, incluso tras Al salir de clase. Despu√©s de hacer un producto juvenil tienes que demostrar que adem√°s eres actor. Recuerdo la √©poca entre 27 y 28 a√Īos que no me llamaba nadie, ya ten√≠a un hijo, y pens√© en otras cosas. Supongo que habr√≠a terminado en algo relacionado con el deporte.

P. ¬ŅQu√© le ha dado y qu√© le ha quitado esta profesi√≥n?
R. Eleg√≠ esta profesi√≥n, entre otras cosas, porque adem√°s de pensar que era lo √ļnico que iba a saber hacer bien te permite conocerte a ti mismo. Un personaje te plantea la obligaci√≥n de sacar partes de ti que no conoces, manejar estados de √°nimo. ¬ŅQuitarme? Igual ahora me gustar√≠a estar m√°s tiempo con mi hija, pero no me ha quitado nada de lo que me arrepienta.

P. Si pudiera viajar al pasado, como en El Ministerio del Tiempo, ¬Ņa d√≥nde ir√≠a?
R. Por mi parte emocional, me ir√≠a a hace 4 o 5 a√Īos donde estuviera mi padre y poder tomar una copa y charlar con √©l, le echo de menos. Y por la cultural, me pica la curiosidad que a d√≠a de hoy no sepamos c√≥mo se construyeron las pir√°mides de Giza. Me ir√≠a ah√≠ a ver c√≥mo lo hacen.

P. ¬ŅY le gustar√≠a viajar al futuro?
R. No, me gusta disfrutar del presente, lo √ļnico real es este instante eterno que vivimos. Me gusta dejarme sorprender por la vida. Imag√≠nate qu√© co√Īazo saber.

P. A los pol√≠ticos les est√° costando pactar. ¬ŅLos espa√Īoles somos ingobernables?
R. No creo. Es una cuesti√≥n de ser humildes y dejar el ego a un lado. Por desgracia, creo que hemos sido demasiado gobernables. Pocas dictaduras en Occidente han durado lo que dur√≥ la de este pa√≠s. Y eso me entristece porque somos un pueblo con mucha fuerza, que debemos creer en nosotros. Agachar las orejas 40 a√Īos me parece que no va con nosotros. Creo que nos ha dejado tocados. Hay algo de autocensura en este pa√≠s que es peligroso.

P. ¬ŅSe considera un hombre con conciencia pol√≠tica?
R. S√≠, y m√°s √ļltimamente. Es muy dif√≠cil opinar de pol√≠tica cuando crees que por detr√°s lo manipulan todo, y yo lo creo. Empiezo a creer que incluso los pol√≠ticos son t√≠teres. Est√°n atados, tienen que rendir cuentas a otros. Al final los que mandan son del Ibex 35.

P. En El Ministerio del Tiempo trabajan para que no cambie la historia, pero si pudiera cambiar algo del pasado, ¬Ņqu√© ser√≠a?
R. Hay un dilema en Rodolfo y Juli√°n, mi personaje: ¬Ņlas puertas existen solo para mantener la historia? No tiene sentido. Cambiar√≠a muchas cosas, el problema es el efecto mariposa, no s√© si el resultado ser√≠a peor. Cambiar√≠a lo que llamaron el Glorioso Alzamiento. Primero el nombre, lo que fue es un golpe de Estado.

Fuente: El País