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Dic
11
 
escrito por Mireia| en 2015|| Categoría: Entrevistas
 

Rodolfo Sancho es el compa√Īero con el que siempre querr√≠as trabajar. Es generoso, tiene talento, voz, presencia y, algo muy importante, esa capacidad de hacer f√°cil lo aparentemente dif√≠cil. Se emociona y vive intensamente las cosas que te cuenta, con ese don que tienen los grandes actores para captar tu atenci√≥n con la primera frase que lanzan‚Ķ

√Āngel Caballero: Hace unos meses coincid√≠ con uno de tus hermanos y, por un momento, lo confund√≠ contigo, porque el parecido entre vosotros es enorme.
Rodolfo Sancho: S√≠, la verdad es que los tres hermanos nos parecemos mucho. Incluso con el peque√Īo alguna vez nos han dicho: ‚Äú¬ŅSois gemelos?‚ÄĚ Y, claro, en esos momentos no puedes evitar re√≠rte y decir: ‚Äú¬°Pero si le saco cuatro a√Īos!‚ÄĚ (Risas)

A.C: Curiosamente, de los tres, el √ļnico que ha seguido los pasos art√≠sticos de vuestro padre has sido t√ļ. ¬ŅC√≥mo fue ese momento en el que le planteaste al gran Sancho Gracia que quer√≠as ser actor?
R.S: Por una parte le dio una especie de alegr√≠a y orgullo; pero casi enseguida, en tono un poco de sorna, me dijo: ‚Äú¬ŅY no prefieres ser abogado?‚ÄĚ. (Risas)

A.C: Incluso, llegasteis a trabajar juntos en la √ļltima aventura de Curro Jim√©nez.
R.S: S√≠, hice un papelillo ah√≠ de un bandolerillo joven. Pero antes, ya hab√≠amos trabajado sobre las tablas del Teatro Espa√Īol, cuando √©l hac√≠a de Don Juan Tenorio y yo figuraci√≥n y una escena que hab√≠a con espadas. La verdad es que aprend√≠ mucho en aquella √©poca y guardo recuerdos muy bonitos.

A.C: Precisamente, en la primera temporada de El ministerio de El tiempo le hicisteis un peque√Īo homenaje a tu padre que cal√≥ hondo entre el p√ļblico. ¬ŅT√ļ que sent√≠as mientras pronunciabas ese ‚ÄúSoy Curro Jim√©nez‚ÄĚ?
R.S: Te confieso que en ese momento no estaba realmente en el personaje, que tambi√©n es un poco lo que pide esta serie: el parar un segundo, salirte fuera y gui√Īar el ojo al espectador. En aquel momento sent√≠ mucha emoci√≥n, porque era un homenaje a mi padre y as√≠ lo sent√≠a. Si ese peque√Īo gui√Īo lo hubiera hecho otro actor, estoy seguro de que habr√≠a lanzado esa frase de otra manera. Yo me par√©, sonre√≠ y dije ‚ÄúCurro Jim√©nez‚Ä̂Ķ Eso lo dijo Rodolfo.

A.C: Mientras preparaba esta entrevista, me he enterado de que tu padrino fue nada menos que Adolfo Su√°rez.
R.S: S√≠, porque mi padre y √©l eran muy amigos. En toda aquella √©poca de transici√≥n, un poco m√°s compleja, en la que a Adolfo le dieron la espalda incluso los suyos, mi padre estaba ah√≠. Tambi√©n te digo que yo a Adolfo lo vi muy poco y siendo yo un ni√Īo, porque, obviamente, era una persona tremendamente ocupada. Pero siempre le tuve ese cari√Īo, porque yo sab√≠a cu√°nto lo quer√≠a mi padre.

A.C: Imagino que, cuando echas la vista atrás, debe de ser muy emocionante el haber crecido rodeado de gente tan importante y que han significado tanto para la cultura de este país.
R.S: Por supuesto. Yo recuerdo alguna fiesta, o alguna reuni√≥n, que hac√≠an en casa y por all√≠ estaban Fernando Fern√°n G√≥mez,√Ālvaro De Luna o Paco Rabal diciendo poes√≠a‚Ķ Por ejemplo, hace poco me ocurri√≥ algo curioso, porque en la segunda temporada de Isabel entr√≥ Eusebio Poncela y lo primero que me dijo cuando nos encontramos all√≠ fue: ‚ÄúAnda que‚Ķ aqu√≠ te tengo, con la de veces que te he tenido en brazos‚ÄĚ. Este tipo de cosas emocionan‚Ķ Era una √©poca muy bonita. Yo, como era un ni√Īo, la he vivido un poco m√°s por referencia, pero esas personas no solo, en su mayor√≠a, eran actores. Eran intelectuales. Conoc√≠an muy bien este oficio y lo amaban como nadie. Recuerdo que mi padre, de repente, empezaba hablar en verso con¬†Paco Rabal o se pon√≠an a soltar poes√≠as que conoc√≠an de siempre, porque hab√≠an le√≠do todo el teatro que se hab√≠a hecho‚Ķ Ellos eran capaces de hacer algo as√≠ y cumpl√≠an los requisitos m√≠nimos que, yo creo, debe tener un actor, como que se te entienda cuando hables o saber mirar al compa√Īero a los ojos. Al haber crecido viendo todas estas cosas, de un modo u otro, creo que las he heredado y me siento muy orgulloso de seguir manteniendo ciertas formas de hacer. Ahora vivimos un momento en el que parece que todo esto se ha olvidado un poco, por ese ansia de encontrar cada poco tiempo una cara nueva. Que, por supuesto, creo que las tiene que haber, pero no a costa de no entender lo que dicen.

A.C: Tu primer trabajo de largo recorrido fue en Al salir de clase, una serie para adolescentes con legiones de fans, que poco ten√≠a que ver con lo que t√ļ hab√≠as mamado en casa. ¬ŅC√≥mo fue ese ‚Äúchoque cultural‚ÄĚ?
R.S: Bueno, tambi√©n te digo que yo ahora soy m√°s consciente de este tipo de cosas. En aquella √©poca (con veinti√ļn a√Īos), que estaba empezando, no me paraba a compararlo. En ese momento est√°s viviendo un sue√Īo, con toda la alegr√≠a y la felicidad que tienes. Mir√°ndolo con perspectiva, creo que se hicieron cosas bien y otras no tanto. Por una lado, fue un resurgimiento de la ficci√≥n que proporcion√≥ una gran cantera de buenos profesionales, pero tampoco hay que olvidar que ven√≠amos de hacer las series en cine, en diecis√©is e incluso en treinta y cinco mil√≠metros, dedic√°ndoles mucho tiempo y con directores como Mario Camus, Pilar Mir√≥ o Tato Romero Marchent. Ahora, nosotros hacemos trece cap√≠tulos en cinco meses, y antes, en Curro Jim√©nez, se hac√≠an trece cap√≠tulos en once meses. Hoy podemos ver cap√≠tulos con una calidad impresionante, pero el tiempo que antes se dedicaba, por respeto al trabajo del actor, del director de fotograf√≠a, del c√°mara‚Ķ es algo que se perdi√≥ por economizar. Si lo que vemos hoy d√≠a en televisi√≥n nos parece bueno, imag√≠nate lo que podr√≠a ser si le dedic√°ramos el tiempo que le dedicaban antes.

A.C: Fíjate, estoy de acuerdo contigo, pero también creo que, como es imposible cambiar el funcionamiento de la industria, y como yo me suelo quedar con lo positivo de los cambios, pienso que puede ser una buena manera de no economizar nuestro trabajo como actores e intentar darlo todo siempre a la primera toma, porque es posible que no tengas oportunidad de hacer otra. Esto es algo que suele pasar, sobre todo, en las series diarias. Imagino que, en este sentido, Al salir de clase tuvo que ser también una buena escuela para un actor que empieza.
R.S: No sabes hasta qu√© punto‚Ķ Pero incluso desde el proceso de casting. Fue un casting tremendo al que se presentaron tres mil personas, de los que salimos doce. Adem√°s, los directores no eran nada tontos y buscaron a gente que, m√°s o menos, se les fuera a entender y que fueran capaces de sacar adelante una serie diaria, con todo el trabajo de interpretaci√≥n y memorizaci√≥n que eso conlleva. T√ļ llegas con muchas ganas, pero, al fin y al cabo, no dejas de ser un inexperto en un plat√≥. Lo que pasa es que despu√©s de seiscientos cap√≠tulos lo aprendes todo y es m√°s que suficiente para saber d√≥nde est√° el foco, saber colocarte, buscar la luz, ponerte en tu marca y saber resolver una secuencia que te han dado diez minutos antes.

A.C: Lo que los antiguos llamaban ‚Äútablas‚ÄĚ u ‚Äúoficio‚ÄĚ.
R.S: Exactamente. Fue una gran suerte pasar por esa serie, porque luego ibas a un casting y te dabas cuenta de que tenías más callo que los demás. Yo siempre digo que, al margen del talento, que es algo que no se puede medir, lo que más te da como actor es la práctica.  Recuerdo que solía ponerme muy nervioso en los castings, pero después de Al salir de clase empecé a ir más tranquilo.

A.C: Hablando de castings‚Ķ En aquella primera prueba multitudinaria, ¬ŅCoincidiste con alg√ļn compa√Īero con el que acabar√≠as trabajando en la serie?
R.S: Yo tuve que pasar como por unas cinco fases hasta que me dieron el papel, y la primera de todas ellas fue con Elsa Pataky. Recuerdo que est√°bamos los dos s√ļper nerviosos‚Ķ Aunque, curiosamente, hab√≠a un punto de complicidad, porque ya hab√≠amos trabajado juntos antes, y esto es algo que no se sabe mucho, en una serie con Ignacio Mercero, que se titulaba La vida en el aire, donde hac√≠amos de pareja. Yo hice ah√≠ dos cap√≠tulos; luego volvimos a coincidir en Al salir y despu√©s otra vez en Se busca un cad√°ver, que fue la primera serie para internet que se hizo en Espa√Īa, donde tambi√©n estaban Sergio Villoldo, Mariano Alameda y Dani Huarte.

A.C: Con los que te volverías a reunir en la función de teatro Caos.
R.S: Efectivamente.

A.C: Adem√°s, creo que tambi√©n erais productores‚Ķ ¬ŅPor qu√© no volviste a producir nada despu√©s de aquello?
R.S: Bueno, nosotros, originalmente, ten√≠amos la idea de tener una productora con la que seguir haciendo una nueva obra cada a√Īo. Lo que ocurre es que a cada uno nos fueron saliendo otros proyectos que no nos permit√≠an compaginar y al final todo aquello se qued√≥ un poco en el aire.

A.C: Habiendo empezado en un sitio como el Teatro Espa√Īol, habiendo producido y saboreado las giras‚Ķ ¬ŅNo te pica el gusanillo de volver a las tablas?
R.S: Mi pica y mucho. En este tiempo me han ofrecido cosas muy bonitas, pero yo creo que en la vida todo son etapas. Ahora estoy atravesando una un poco más centrada en el audiovisual, que, lógicamente, llegará un momento en el que bajará, y ahí es donde espero encontrar el hueco de volver al teatro. Además, me gustaría que fuera con algo que también produjera yo, y que me permitiera buscar un personaje muy concreto.

A.C: Gracias a esta etapa en el campo audiovisual, con los a√Īos tu nombre se ha convertido en garant√≠a de √©xito y prestigio. ¬ŅDir√≠as que en alg√ļn momento de tu carrera has procurado buscar ese reconocimiento?
R.S: Yo creo que al final todo acaba siendo una mezcla del tipo de carrera que uno quiere hacer y de la suerte que tengas. Me considero un actor muy afortunado, porque he podido estar en series como La Se√Īora, Isabel, El ministerio del tiempo o Mar de pl√°stico, que son productos que han sido un √©xito y que adem√°s dan prestigio. Tambi√©n te digo que, con el tiempo, te das cuenta de que √©sta es una carrera que te va llevando, y lo que te surge es lo que acabas haciendo, porque hay que trabajar.

A.C: De todos estos personajes, ¬ŅPara ti, cu√°les son los que han marcado un antes y un despu√©s?
R.S: Es dif√≠cil saberlo, porque, curiosamente, cada vez que he interpretado un nuevo personaje ha habido un antes y un despu√©s. Yo te podr√≠a decir que cuando hice La Se√Īora hubo un antes y un despu√©s, porque result√≥ ser una serie con mucho y √©xito y de una gran calidad en todos los sentidos, pero tambi√©n podr√≠a contarte esto mismo de Isabel o de El ministerio del tiempo e, incluso, de Amar en tiempos revueltos, que era una serie diaria, pero con una factura muy buena. Aqu√©l fue un paso m√°s en mi carrera y, de hecho, fue la primera serie que hice con Diagonal, con los que luego he vuelto a trabajar en La Se√Īora oIsabel. Lo que tengo claro es que llevo en el coraz√≥n a todos esos personajes.

A.C: ¬ŅC√≥mo se vive el ser la primera opci√≥n para todo, hasta el punto de tener que hacer un par√©ntesis en El ministerio del tiempo para poder terminar de grabar Mar de pl√°stico? ¬ŅAlguna vez so√Īaste con que pudiera ocurrirte una cosa as√≠?
R.S: Bueno, no te imaginas que te pueda ocurrir algo así, pero siempre aspiras a tener la ilusión de que un día llegue un momento en el que seas un actor respetado y al que llaman porque funciona. Eso es lo que uno quiere y con lo que se ilusiona. Saber exactamente si te va a suceder o no es imposible. Lo que si te digo es que me siento un afortunado y realizado, y esto es mucho, porque te aporta una calma muy grande. Actuar intentando demostrar algo todo el tiempo, no es el camino. El saber que tu trabajo gusta por el momento, te da un poso, una relajación y una calma muy grande. Que te llamen para ofrecerte el protagonista de una serie sin tener que hacer un casting también es algo que te aporta una enorme seguridad y hace que, como actor, arriesgues y te la juegues más.

A.C: Bueno, y que te dejen jugártela…
R.S: Claro. La edad tambi√©n da cosas, no es lo mismo tener cuarenta que veinte. Ahora me siento a hablar con los directores, me explican el prisma que le van a dar a la serie, discutimos sobre por d√≥nde llevar el personaje‚Ķ Y yo creo que agradecen cuando os sent√°is a hablar y propones cosas. Eso no tiene nada que ver conque te digan: ‚ÄúTienes que ponerte aqu√≠ y hacer esto y esto‚ÄĚ, que al final hace que est√©s m√°s encorsetado.

A.C: Es curioso, porque tus grandes personajes los has hecho en televisión, pero en cine has trabajado con los más grandes, aunque en papeles más discretos.
R.S: Es que para m√≠ poder hacer un papel en No habr√° paz para los malvados es todo un regalo, porque Enrique Urbizu me puede llamar para hacer de seta, si quiere, que yo voy y lo hago. He tenido la suerte de trabajar con grandes directores y eso es algo que est√° ah√≠, en tu experiencia vital, en tu curriculum y te da cierto prestigio. Me siento muy orgulloso de esos papeles en cine, por peque√Īos que sean, porque me han permitido trabajar con gente como Carlos Saura, √Ālex De La Iglesia, Vicente Aranda o Mario Camus‚Ķ

A.C: Precisamente en aquella película de Camus volvías a coincidir con Marian Aguilera después de vuestros comienzos en Al salir de clase.
R.S: Sí, en Al salir era mi hermana y en El prado de las estrellas éramos pareja. Fue un bonito reencuentro también…

A.C: Próximamente volverás a la gran pantalla de la mano de uno de tus grandes personajes, el rey Fernando de Aragón, y en calidad de protagonista en La corona partida.
R.S: La verdad es que cuando termin√≥ Isabel yo me qued√© con la sensaci√≥n de que hab√≠a algo que no estaba contado, porque la serie acababa con una promesa que lanzaba Fernando. En la pel√≠cula est√° ese toque final que faltaba. Ya lo ver√°s, el personaje tiene un cierre muy bonito y yo me qued√© muy satisfecho. Llegar√° a los cines el a√Īo que viene, van a hacer una gran apuesta y quieren salir con muchas copias.

A.C: ¬ŅC√≥mo era levantarse por las ma√Īanas para ir a rodar, no un personaje cualquiera sino un rey como Fernando de Arag√≥n?
R.S: (Se para, me lanza una mirada c√≥mplice y dice:) Era la hostia. (risas) Adem√°s, como el vestuario era muy realista, me ten√≠an que vestir el equipo de vestuario en el camerino. Y ah√≠, poco a poco, yo ya me iba metiendo en el personaje. Luego, llegaban de atrezo, me daban la espada, iba a plat√≥ y ya estaba‚Ķ No sabes lo que era estar sentado ah√≠ y decir cosas como: ‚ÄúFuera de mi vista‚ÄĚ o ‚ÄúTraedlo a mi presencia‚Ä̂Ķ Me lo pasaba en grande. Es un personaje que tengo muy metido en el coraz√≥n. Mira, (me ense√Īa el brazo), a√ļn hablo de √©l y se me pone el vello de punta.

A.C: ¬ŅEres de los que ve el vaso medio lleno o medio vac√≠o?
R.S: ¡Medio lleno! Me considero una persona bastante positiva, en general. Siempre intento ser optimista, estar bien, llevarme lo mejor posible con todo el mundo… y lo hago un poco egoístamente por mí, por salud mental y porque creo que vivir así es mucho mejor.

A.C: Yo siempre he pensado que el oto√Īo del actor es la mejor etapa. Vi√©ndote con esa calma, esa templanza, ese peso‚Ķ ¬ŅT√ļ c√≥mo llevas el paso del tiempo?
R.S: (Baja un poco la mirada, saca una media sonrisa marca de la casa y bromea) Pero lo m√≠o no es oto√Īo, ¬Ņno? Es un primavera/oto√Īo‚Ķ (Risas) Mi padre siempre dec√≠a que los grandes personajes te llegan de los cuarenta en adelante. Yo creo que eso sucede porque llega un momento en el que tienes m√°s enjundia en la cara y m√°s vida en la mirada‚Ķ Es algo que he podido ir viendo y, a medida que he ido cumpliendo a√Īos, los personajes que me han ido ofreciendo han sido m√°s potentes. Creo que cada cosa tiene su momento, pero no es lo mismo, con veinte a√Īos, pelearte con tu amigo porque tu novia te ha puesto los cuernos que conquistar Granada. Si cuando empezaba me hubieran ofrecido una serie como Mar de pl√°stico, seguramente habr√≠a hecho de ayudante y no del sargento de la Guardia Civil.

A.C: Con los a√Īos y los nuevos personajes, tambi√©n va llegando un nuevo p√ļblico.
R.S: No te creas‚Ķ Es cierto que llegas a otro p√ļblico, pero yo me doy cuenta de que tambi√©n hay muchos que a√ļn aguantan. Tambi√©n es cierto que el mundo ha cambiado y que ahora puedes ver a Tom Cruise, con la edad que tiene, protagonizando una nueva entrega de Misi√≥n Imposible. ¬ŅNo es m√°s interesante la cara de Cruise ahora que en Risky Bussines? Creo que ya no es necesario tener veintid√≥s a√Īos para llegar al p√ļblico de veinte. Adem√°s, da igual la edad que tengas, porque t√ļ ves a Sean Connery en un plano corto en La Roca, con todo lo que transmite su mirada, y flipas igual.

A.C: Connery es uno de los que presum√≠a de estar orgulloso de esas arrugas que, con el paso del tiempo, han ido adornando su rostro. ¬ŅTe sucede lo mismo con las tuyas?
R.S: Por supuesto. Hace poco no s√© a qu√© leyenda de Hollywood le escuch√© que contaba la t√≠pica an√©cdota de que un d√≠a, en maquillaje, le dijeron: ‚ÄúTe voy a tapar esa arruga‚ÄĚ y respondi√≥: ‚ÄúNo, no lo hagas‚Ķ que me ha costado mucho conseguirlas‚ÄĚ.

A.C: ¬ŅD√≥nde te gustar√≠a verte dentro de diez a√Īos?
R.S: No lo sé… Espero que haciendo buenos personajes y, lo más importante, sentirme tan bien personalmente como ahora.

A.C: Pueden pasar tantas cosas en ese tiempo‚Ķ ¬ŅY si nos reencontramos cuando pasen esos a√Īos, para ver c√≥mo nos sigue tratando la vida?
R.S: Yo encantado, pero ¬ŅNo nos vamos a volver a ver hasta entonces?

A.C: Espero que sí. (Risas) Yo, por ahora, no pienso saltarme las citas que tengo contigo cada semana en Mar de plástico, en la segunda temporada de El ministerio del tiempo y el estreno de La corona partida. Rodolfo, siempre es un placer sentarme a charlar contigo. ¡Nos vemos en la próxima!

Fuente: AlgoPasaCom